En cualquier caso, tengo ganas de pasar una temporadita en mi Graná, con mi gente (y mi comida, algo bastante importante). El hecho de haber estado tan bien aquí ha frenado bastante la morriña, así que tampoco he tenido problema en ese aspecto. Encima estoy de lo más aposentada aquí, así que el trasladarme a miles de kilómetros nuevamente me da cierta pereza (aunque eso no quiere decir que no esté deseando llegar!). Ay, si existiera el teletransporte...
Son días un poco tristes en mi querida I-House, porque a lo largo de esta semana, día tras día se va marchando gente para no volver (estudiantes de un sólo cuatrimestre). Así que hay despedidas todos los días y cada vez la residencia está más vacía (aunque en mi caso no lo note tanto, al ser la única estudiante internacional de mi piso). Me voy prácticamente en la última ronda, así que estoy viendo largarse a toda la peña. Esperemos que no sea un adiós, sino un hasta luego...

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